Cuando hablamos de estrategias, objetivos, metas, misión, valores existe cierta confusión acerca de qué términos debemos utilizar y cómo debemos utilizarlos.

Cuando nos dicen que para nuestra marca personal o para nuestra organización sin ánimo de lucro debemos redactar la misión, valor y valores, muchas veces no entendemos muy bien para qué se realiza este trabajo, por lo que estas frases finalmente contienen mucho de “escribamos algo” para cumplir el expediente y a ser posible que suenen bien.

¿Pero alguna vez os habéis parado a pensar qué reflejan estas palabras? A los ajenos a términos negocio nos puede parecer un poco alejado de la realidad estas palabras mientras que estamos atareados realizando acciones web, de márketing o de comunicación.

Una ONG (entendida como organización sin ánimo de lucro con un fin claro) quiere ayudar a aquellas personas que tengan ciertas características, habitualmente vulnerables y lo quiere hacer ya.

¿Cuál es, entonces, la importancia de estos términos?

Digamos que, bien utilizadas, estas descripciones nos van a ayudar y mucho a definir nuestra estrategia de cara a nuestras acciones: es decir, una misión nos va ayudar a centrarnos en el ahora, una visión en el mañana y la estrategia que utilicemos hará realidad esa visión.

Entonces ya podemos hablar de que la MISIÓN es el estado actual de nuestra empresa: lo que queremos hacer cuando empezamos o nos planteamos dicha descripción; mientras que la VISIÓN va a ser aquel lugar donde quisiéramos estar en algunos meses o años.

Y ahora viene lo importante, ¿cómo vamos a hacerlo? Pues estableciendo las estrategias principales de nuestra organización, es decir, ¿cómo vamos a hacerlo? Los valores nos indicarán una vía para realizarlo siguiendo aquellos ideales que perseguimos.

Y entonces tendremos una estrategia para llegar a la VISIÓN: o lo que es lo mismo, ¿cómo vamos a lograrlo? Pues ahí está la estrategia.

Una estrategia tiene unas metas. Para conseguir aterrizar la idea de estrategia deberíamos marcarnos unas metas. ¿Qué tengo que hacer para llegar a este punto de la misión? Ahí es cuando nos saldrán varias metas. ¿Y qué es una meta? Una META no es más que un objetivo medido por ciertas variables medibles.

Podríamos decir que una meta es un objetivo medido por ciertos parámetros: si no, no es una meta es un deseo.

Si yo quiero darme a conocer no me sirve decir: mi objetivo es darme a conocer. Tengo que medir ese objetivo y establecer la meta mediante unos resultados clave

  • Debería aumentar el número de visitas a mi web de X a Y.
  • Debería tener una reputación (Net promote score) de Y como mínimo.
  • Debería mantener los costes para la adquisión del usuario (es decir, no puedo hacer algo a cualquier precio)

Así pues META es:

Un objetivo medido por: resultados clave.

FIgura 1

En la figura 1 vemos cómo las estrategias van a dar lugar a algunas tácticas, algo que podemos ir señalando en el calendario y que involucrará ciertos departamentos de vuestra organización (si no todos). Una táctica implementa una estrategia, y cada táctica tendrá sus propios objetivos.

Los objetivos deben ser transparentes para toda la organización, da igual lo grande que esta sea ya que con ello conseguiremos que las diferentes personas (o departamentos) estén alineados en cuanto a seguir objetivos comunes.

Un objetivo estratégico a nivel de organización que empieza podría ser la apertura de un nombre de donantes. Estos objetivos pueden medirse con los siguientes resultados clave:

  • Apertura de nombre de donantes:
    • Resultado clave: Conseguir 100 donantes
    • Resultado clave: Mantener el CAC (Coste de adquisición de un cliente)
    • Resultado clave: Tasa de deserción menor del 60%

Como vemos, el objetivo estratégico es claro y medible, asumible y específico. ¿Cómo debe afectar esto al resto de departamentos?

Pues presumiblemente Márketing y Comunicación o la persona encargada de ello deba tener sus propios objetivos alineados con los objetivos estratégicos de la organización. Así empezarán a realizar acciones de presencia en eventos, presencia en redes sociales, captación de clientes mediante Landing Pages, Márketing de contenidos, cada uno con sus propios objetivos marcados. El equipo de operaciones (los técnicos) también se alinearán con estos objetivos definiendo los suyos propios y entregando valor añadido, tomando iniciativas como realizar encuestas a pie de calle, mejorando el servicio, haciendo una especial atención a las familias, etcétera.

Una vez de definen los objetivos estratégicos, cada departamento debería realizar los suyos propios alineados y, en cada caso, aportando al objetivo su punto de vista: un top down que se transforma en un bottom up y una reunión ágil para, cada corto período de tiempo, revisar cada uno de los objetivos; lo que se conoce como agilidad.

Al final, lo que vamos a tener será toda una serie de Objetivos Estratégicos a nivel organizativo que nos ayudará a implementar una causa común y aumentará el compromiso de todos los participantes.

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